Contratar correctamente el seguro de una comunidad de propietarios es una de las decisiones más importantes para proteger el patrimonio común del edificio y evitar problemas económicos graves. En Cataluña, donde conviven edificios muy antiguos con fincas de construcción reciente y una normativa específica en materia de propiedad horizontal, los errores en la contratación del seguro comunitario son más frecuentes de lo que parece.
Muchas comunidades creen estar bien aseguradas hasta que ocurre un siniestro y descubren que la póliza no cubre lo esperado. En este artículo repasamos los errores más habituales al asegurar una comunidad de propietarios en Cataluña, sus consecuencias y cómo prevenirlos.
1. Contratar el seguro pensando solo en el precio
Uno de los errores más comunes es elegir el seguro más barato sin analizar en profundidad las coberturas incluidas. En muchas comunidades catalanas, especialmente en edificios antiguos del Eixample, Gràcia o cascos históricos, esta decisión puede tener consecuencias importantes.
Una póliza económica suele implicar:
- Capitales asegurados insuficientes
- Límites bajos en responsabilidad civil
- Franquicias elevadas
- Exclusiones relevantes en daños por agua o filtraciones
Cuando se produce un siniestro, la comunidad descubre que debe asumir parte del coste mediante derramas. El seguro debe adaptarse al riesgo real del edificio, no al presupuesto más ajustado.
2. El infraseguro en edificios antiguos: un problema habitual en Cataluña
El infraseguro se produce cuando el capital asegurado no cubre el valor real de reconstrucción del edificio. Es especialmente frecuente por dos motivos:
- Edificios con más de 50 o 70 años
- Pólizas que no se actualizan desde hace tiempo
Muchas comunidades mantienen capitales obsoletos que no reflejan el coste actual de materiales, mano de obra ni exigencias técnicas. En caso de siniestro grave, la aseguradora puede aplicar la regla proporcional, indemnizando solo una parte del daño.
El resultado suele ser una derrama extraordinaria que genera tensiones entre los propietarios.
3. No declarar correctamente todos los elementos comunes
Otro error habitual es no incluir en la póliza todos los elementos comunes del edificio. En comunidades de propietarios catalanas es frecuente que queden fuera:
- Garajes y trasteros
- Zonas ajardinadas o patios interiores
- Placas solares o instalaciones fotovoltaicas
- Salas comunitarias o azoteas transitables
Si un elemento no está declarado correctamente, el seguro puede rechazar la cobertura en caso de siniestro. Esto genera conflictos internos y problemas económicos que podrían haberse evitado con una revisión adecuada de la póliza.
4. Confusión entre seguro de comunidad y seguro del hogar
Uno de los motivos de discusión más habituales entre vecinos es no saber qué seguro debe hacerse cargo de un daño. La delimitación entre elementos comunes y privativos genera muchas dudas, especialmente en:
- Bajantes y conducciones de agua
- Terrazas y balcones
- Cerramientos y reformas interiores
El seguro de la comunidad cubre los elementos comunes del edificio, mientras que el seguro del hogar cubre el contenido y los elementos privativos. No tener clara esta diferencia provoca retrasos en reparaciones y conflictos innecesarios.
5. No revisar la póliza tras reformas o cambios importantes
Las comunidades evolucionan con el tiempo: se instalan ascensores, se rehabilitan fachadas, se colocan placas solares o se reforman zonas comunes. Sin embargo, muchas pólizas no se actualizan tras estos cambios.
En Cataluña, donde las rehabilitaciones energéticas y estructurales son cada vez más habituales, no adaptar el seguro a estas mejoras supone un riesgo importante. El seguro debe reflejar siempre la realidad actual del edificio.
6. Falta de asesoramiento especializado en comunidades de propietarios
Finalmente, uno de los errores más relevantes es contratar o renovar el seguro sin asesoramiento especializado. No todas las aseguradoras ni todas las pólizas están pensadas para comunidades de propietarios, y menos aún para el marco normativo catalán.
Contar con asesoramiento especializado permite:
- Ajustar capitales asegurados
- Evitar infraseguros
- Garantizar coberturas adecuadas
- Reducir conflictos futuros
Conclusión
Un seguro mal contratado puede convertirse en un problema grave para una comunidad de propietarios. En Cataluña, donde la tipología de edificios y la normativa requieren un enfoque específico, revisar la póliza comunitaria no es un gasto, sino una inversión en tranquilidad y seguridad.
Revisar, actualizar y entender el seguro de la comunidad es clave para proteger el edificio y a todos sus propietarios.



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